BASURA CERO – Impacto ambiental y político en Bogotá

Basura y políticaReferenciar la basura hoy por hoy en Bogotá, no solamente es referenciar un problema cotidiano en que salga a relucir lo trágico que es, no saber qué hacer con tanto material orgánico regado por las calles como epíteto natural de un medio ambiente, que no sabe de quién recibe más daño, si de una ciudadanía inculta en el tema de recolección y separación en la fuente, o de una clase política que entiende o no entiende, el significado ambiental cuando hablamos de Basura Cero.

Aunque no es el objetivo de este estudio profundizar sobre el particular, porque sobre Basura Cero hay suficiente ilustración en las diferentes formas de comunicación existentes, creo que es procedente echar un vistazo en forma somera a algún tipo de ilustración que nos ponga al tanto sobre el significado de tan importante tema.

La Alianza Global para Alternativas a la Incineración GAIA (en inglés) da al tema la siguiente definición: BASURA CERO incluye el reciclaje pero va mucho más allá. Su objetivo es reducir progresivamente el enterramiento y la incineración de basura hasta llegar a cero, fijando metas intermedias y claras para llegar a ese fin. Esto contempla el reciclaje, pero solo como parte de una serie de medidas que comienzan por reducir el consumo y la generación de basura, modificar el diseño de los artículos de uso y reaprovechar los materiales que se desechen”.

Esta definición aunque no debe ser la única sobre esta realidad en el planeta, podría ser la que más se ajusta al tema en la ciudad de Bogotá.

Si bien es cierto, el tema de las basuras debería mirarse desde la óptica ambiental para aminorar la amenaza latente sobre nuestro ecosistema, cuya definición gramatical define como el conjunto biológico que se compone de la unión de seres vivos, el medio natural en que se desarrollan y las relaciones que establecen entre sí y con los factores abióticos que constituyen su medio, el impacto político ha sido lo que más ha sobresalido desde que se implementó la nueva política de aseo en la ciudad de Bogotá.

Cuando afirmamos lo ajustado de la definición al impacto de la propuesta hoy en la Capital de Colombia, lo hacemos en el sentido en que el debate antes y después del 18 de Diciembre de 2012, ha girado más en torno al tema de recolección, reciclaje y recicladores, que alrededor del impacto ambiental que es la razón del programa Basura Cero no solo en Bogotá, sino a nivel mundial.

La GAIA lo dice muy ajustado a la letra: “Basura Cero incluye el reciclaje, pero va mucho más allá”. Sin embargo, en Bogotá se le ha dado más trascendencia al quién y cómo se recogen las basuras que al mismo tema ambiental que es la razón de ser del Movimiento Mundial de Basura Cero”.

Visto desde ese ángulo, el objetivo real de la propuesta que implementa una política de Basura Cero en la ciudad, no ha cumplido el objetivo por parte de la misma Administración Distrital, como tampoco por parte de los llamados defensores del Medio Ambiente, ya que el diseño y desarrollo de la misma ha girado alrededor del negocio del reciclaje y la disputa por el quién se queda con el negocio de las basuras y no conforme se planteó en el Plan de Desarrollo Distrital 2012.

Ciertamente el Artículo 30 del PDD al tenor de la letra dice: “Artículo 30. Programa basura cero Se orienta a minimizar el impacto de los escombros y los residuos sólidos, incluyendo los especiales y peligrosos, generados por la ciudad sobre el ambiente y la salud de ciudadanos. Implica un cambio cultural, educativo y de políticas públicas sobre el manejo de residuos, que involucra al Estado, la ciudadanía y el sector productivo. Comprende acciones de estímulo a la producción de bienes de consumo reutilizables o biodegradables, construcción de una cultura de separación de residuos en la fuente, recolección separada, procesos industriales de reciclaje y aprovechamiento final y minimización de la disposición en relleno sanitario. Las acciones se dirigen hacia cumplir en el mediano y largo plazos, la meta de reducir la generación de basuras, elevar de manera constante la cantidad de residuos aprovechados y suprimir la segregación social, la discriminación ambiental y la depredación del ambiente causados por la estructura actual del servicio de aseo.

Recicladores reciben instrucción para conformar cooperativas

Recicladores reciben instrucción para conformar cooperativas

Aquí tendríamos que preguntarnos todos, sí realmente los hechos hacen honor a cada uno de los mandatos concatenados en el artículo de la referencia.

El artículo de por sí es rico en el tema ambiental, pero su naturaleza no se pone en práctica porque se ha visto reducido al tema recolección de basuras y reciclaje en aras de economía y no de preservación ambiental.

Prueba de ello, es que desde antes y después de puesta en marcha la nueva política ambiental en la ciudad, el impacto político ha superado al impacto ambiental cuando debió ser lo contrario.

Desde las primeras denuncias hasta las últimas interpuestas por el funcionamiento de un nuevo modelo de recolección en Bogotá, giraron más alrededor de la contratación calificada como ilegal  a bien demostrada con las palabras del abogado Isnardo Gómez, primero en pedir la judicialización del Alcalde Gustavo Petro, porque a su parecer el Burgomaestre Distrital incurrió en un presunto delito de contratación sin requisitos legales al suspender el contrato de recolección de las basuras que estuvo en manos de operadores privados durante años, para así, poder contratar con un operador público. En esa misma denuncia fueron vinculados los ex jefes de la UAESP y el Acueducto de Bogotá Henry Romero y Diego Bravo.

Otro de los impactos más político que ambiental, se generó el 21 de Noviembre de 2012 cuando la Súper Intendencia de Industria y Comercio decidió tomarse las instalaciones de la EAAB, para inspeccionar el argumento contractual del Distrito con la empresa de servicios públicos que asumiría el recaudo del aseo en la ciudad.  Este acto fue calificado por el Distrito Capital como arbitrario y motivado por unas declaraciones concedidas por la entonces Consejera Presidencial para Bogotá Gina Parody, quien horas previas a la toma del Acueducto por parte de la Súper Intendencia, había declarado que el Gobierno Nacional se metería en el tema de las basuras.

M{as de 5.000 bogotanos se movilizaron espontáneamente a respaldar a Gustavo Petro

Más de 5.000 bogotanos se movilizaron espontáneamente a defender políticas de Basura Cero

Esta acción generó tensión entre el Gobierno y el Distrito y motivó a miles de recicladores, sindicatos y personas del común a movilizarse hasta las instalaciones de la EAAB para evitar lo que muchos consideraron un golpe de estado al interior de la ciudad. La toma duró dos días. Una reunión extraordinaria entre el presidente Juan Manuel Santos y el Alcalde Gustavo Petro, bajó la tensión bajo el acuerdo que la ex consejera Gina Parody no intervendría más en los asuntos administrativos de Bogotá.

El otro impacto político que supera lo ambiental, es la inclusión de los recicladores en el nuevo modelo de aseo de la ciudad en cumplimiento de la Sentencia C-275 de la Corte Constitucional, ordenamiento jurídico que soporta la decisión de la Alcaldía Distrital de incluir en la nueva forma de recolección de basuras de la ciudad a los recicladores que según la UAESP, sindicatos y agremiaciones, superan los 15 mil.

Hasta la fecha está demostrado, que ni el IDPAC ni la UAESP tienen una política definida para la inclusión de los recicladores. Esto se evidenció desde el momento mismo que se empezó a hablar de Basura Cero en el Plan de Desarrollo de la Bogotá Humana.

Mientras la Administración hablaba en diferentes medios de comunicación que los recicladores tenían que formar empresas en aras de la competitividad, los referentes locales de la UAESP y el IDPAC se reunían con los recicladores proponiéndoles que se organizaran en cooperativas, contrariamente a lo que proponía el Alcalde.

Lo cierto es que hasta la fecha en cuanto a lo que respecta la Localidad de Kennedy, mayor centro de recicladores de Bogotá, fueron incontables las reuniones con referentes de la UAESP, Medio Ambiente e IDPAC orientando a construir cooperativas contrario a la propuesta del Alcalde, pero al final ni una sola cooperativa se conformó y solamente surgió una sola empresa como resultado de un grupo de recicladores y pequeños bodegueros, que no siguieron las orientaciones de los referentes de la UAESP decidiendo acatar la orientación del Alcalde Mayor organizándose de la empresa ASOKENNEDY SAS. Paradójicamente esa empresa no es bien vista por el IDPAC ni por la UAESP, pese a que son recicladores de oficios con años en servicio y personas vulnerables como esta que se observa en el video.

El censo ha sido otra de las falencias que más ha causado impacto político que ambiental en el tema de inclusión dentro del programa Basura Cero, ya que según lo dispuesto por la Administración, serían los recicladores los llamados a sensibilizar sobre la preservación del medio ambiente enseñando a separar y reciclar desde la fuente.

Recicladores asociados el primer día reciclando como empresarios

Recicladores asociados el primer día reciclando como empresarios

Son muchos los recicladores de oficio los que se quejan haber quedado excluidos del censo dispuesto por el Distrito, debido a que hay muchos usurpadores según ellos, que hoy aparecen censados sin conocer lo más mínimo del reciclaje y culpan de eso, a referentes locales de la UAESP que llegaron a reunir recicladores en busca de beneficios propios.

Más de 4 meses han pasado desde que entró en funcionamiento el nuevo modelo de recolección de basuras en Bogotá, fundamentado en la preservación del medio ambiente soportado en las políticas mundial de Basura Cero, y hasta ahora el impacto ambiental que se esperaba recoger al respecto, ha sido opacado por el impacto político propiciado por una ruptura política distrital y nacional.

Ante esa falencia de responsabilidad política frente al tema, son las mismas comunidades las que tienen que asumir desde la misma política pública un compromiso real con el ecosistema y medio ambiente.

Una de esas puestas en escena que bien pueden servir en la contribución real para la conservación ambiental, es la efectividad con que hagamos uso del convenio 838 de 2012 firmado entre el IDPAC y NEXOS Municipales el cual debe arrojar como resultado final, la construcción de 9 redes locales y tres redes distritales: 1. La red interétnica 2. La red de defensores del ambiente y del agua, de la cual fácilmente pueden hacer parte todos los escenarios políticos y sociales existentes en cada una de las localidades.

Los recicladores podrían fácilmente crear modelos de sensibilización desde la experiencia misma que tienen en el manejo de material orgánico e inorgánico, participando en la red de defensores del ambiente y el agua, asimismo haciendo parte de la Red Social Pública interactuando a través de www.redesbogota.com donde pueden contribuir aportando desde la experiencia misma en la construcción de una red firme defensora del medio ambiente.

Por: Nelson Armesto Echavez

Reportero Promotor

Convenio 838 de 2012 NEXOS Municipales – IDPAC

Convenio 838 de 2011

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