COMUNIDAD GAY – Historia y Avances en Colombia (II)

Comunidad Gay IIAl llegar a esta tercera entrega o tercer producto de nuestra investigación sobre etnias y géneros, esperamos que usted amigo lector haya quedado un poco más entendido sobre el Desarrollo integral y derechos de las etnias afros en Colombia donde hicimos un pequeño desglose sobre la cultura y comportamiento de estas comunidades, igualmente pudimos conocer reacciones terceras que ayudan según las formas de expresarse, a comprender grados de xenofobia y motivos para ellas.

Este tercer producto es la conclusión y segunda entrega sobre la Historia y Avances que ha tenido el movimiento LGBTI en nuestra nación, esperando haber contribuido a la ilustración y entendimiento de quienes desaprueban y aprueban conductas diferentes a las tradicionalmente conocidas, aferrados algunos, a motivos religiosos y otros al libre desarrollo de la personalidad respectivamente.

Dejando a un lado la historia que ha sido de conocimiento público, sobre el origen y las diversas luchas adelantadas por el movimiento homosexual tanto en el mundo como en Colombia, vamos a centrarnos un poso más en la nueva bandera de lucha que estas comunidades vienen agitando, la cual es, el derecho a contraer matrimonio libremente e igualitario como cualquier persona de esta nación.

Quienes se oponen a esta iniciativa de unión matrimonial de hecho e igualitario, basan sus argumentos, en que la familia debe ser compuesta por padre y madre por principios bíblicos, además de garantizar así, el derecho que tienen los niños a crecer en lo que consideran un hogar normal, un hogar formado por un hombre y una mujer.

Afianzada en esa tesis la senadora por el Movimiento MIRA Alexandra Piraquive, invitó al Congreso de la República a desconocer normas internacionales y a no seguir ejemplos de otras naciones como Suecia o Dinamarca, ya que según ella, el Ente Legislativo debe legislar pensando en la nación y no pensando en seguir ejemplo ni complacer intereses extranjeros. (Sesión del Congreso 23 de Abril de 2013).

Congresistas como el conservador Roberto Gerleín, fueron más allá, calificando la iniciativa como un interés sexual y no de familia, en tal virtud votó negativo el proyecto de ley por el cual se autorizaba el matrimonio igualitario en Colombia, argumentando que eso es atentatorio de la familia, además de calificarlo como una práctica sexual escatológica e inane incapaz de generar vida y más bien, es una manera de practicar el sexo con fines recreativos. (Sesión del Congreso 23 de Abril de 2013). El Espectador.

A esas voces se suman voces del común a quienes les preguntamos su opinión (Marcha LGBTI 16 de Abril de 2013) “Somos jóvenes y como jóvenes hoy estamos luchando para que tengamos una Colombia mejor.., porque el matrimonio tiene que ser entre un hombre y una mujer como indican la Constituciòn y la Biblia, por eso estamos reunidos toda la misión carismática representando al ministerio, defendiendo los derechos del matrimonio entre un hombre y una mujer”.

Jóvenes como Alix Dayana Albadan, argumenta su oposición al matrimonio igualitario en que Dios envió hombre y mujer para procrear y generar una familia no para lo contrario ya que ir en contra de Dios es ir en contra de la naturaleza. (Marcha LGBTI 16 de Abril de 2013) Más adelante dice la joven entrevistada, que en Colombia hay cosas mucho más importante que pelear por el Matrimonio Gay como carencia de servicios públicos, niños aguantando hambre.

Quisimos mencionar solo dos de los tantos testimonios callejeros que recogimos durante la marcha LGBT realizada el pasado 16 de Abril, porque es importante el análisis de la expresión y el argumento dado para defender las causas sociales.

El texto del proyecto legislativo que pretendía legalizar el matrimonio igualitario en Colombia, por ningún lado dice que al aprobarse el matrimonio entre personas del mismo sexo, se le deben quitar algunos derechos que por ley tiene el matrimonio ya establecido entre un hombre y una mujer.

Lo otro que nos parece curioso para el análisis, es la misma contradicción cuando argumentamos que hay cosas más importantes por hacer que irnos a pelear por un matrimonio gay, sin embargo desconocemos el argumento instantáneamente cuando salimos a la plaza a pelear para que no se apruebe.

Esas dos opiniones nos podrían ilustrar que existe en Colombia una tergiversación de la verdad, manipulada o manejada por aquel que interpone sus intereses, favorecido en la falta de estudios, análisis, comprensión y entender diferente a lo que se quiere expresar, más bien motivados por lo que se nos cuente o entendamos, que por la razón de ser de las cosas.

Durante el mismo episodio encontramos opiniones como estas: “Es libertad de expresión y creo que deberían respetar la decisión de cada uno.., si se quieren casar, ellos están en libertad de hacerlo siempre y cuando lo hagan por amor” Martha Liliana Hernández.

Debemos admitir en aras de la imparcialidad y la ética periodística, que pudimos comprobar en cada una de las entrevistas callejeras que por razones obvias no plasmamos aquí por lo extenso que se haría el texto, que una gran mayoría está en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo, casi todos argumentando creencias y principios religiosos: “Es imposible que vamos a cambiar lo que tenemos, las creencias que tenemos y por lo que Dios nos creó la mujer para el hombre y el hombre para la mujer, para que ahora quieran casarse un par de mujeres, un par de hombres, eso es ridículo, cómo van a crear hijos, cómo van a decir que van a responder por matrimonio, que va a ver igualdad, eso es imposible hombre, eso es una vulgaridad.., todos tenemos libertad de hacer lo que nos dé la gana pero que lo hagan donde les dé la gana, no que tengan que aprobarles las leyes y con derechos a todo lo que tiene otros ciudadanos” Daniel Sánchez. (Marcha LGBTI 16 de Abril de 2013)

No tengo opinión, yo creo que cada quien tiene su forma de pensar, yo en eso ni a favor ni en contra.., lo ideal es una pareja hombre y mujer, pero hoy día hay tantas cosas que ya uno no sabe, igual, todos somos iguales y hay que respetar las decisiones de los demás” Dora Martínez. (Marcha LGBTI 16 de Abril de 2013)

Son opiniones para el análisis y con ellos llegamos a la Plaza de Bolívar donde se concentraron grupos opositores y defensores de la iniciativa legislativa.

La Directora de Gestión Corporativa de la Secretaría de Integración Social, Tatiana Piñeros Laverde, dijo a quienes rechazan la unión matrimonial entre personas del mismo sexo, que Colombia es un país laico “y como laico que es, no se le debe inmiscuir la religión a las decisiones políticas del país” agregó la funcionaria.

El pronunciamiento lo hizo a propósito de la resistencia que algunos manifestaron en la Plaza de Bolívar, para presionar al Congreso, con el fin de que el Ente Legislativo le dé un NO rotundo al proyecto de ley que busca legalizar la unión matrimonial igualitaria entre personas del mismo sexo.

Con esos argumentos y opiniones a favor y en contra, se abrió la discusión en el Congreso de la República donde la opinión callejera hizo réplica en el Recinto Legislativo sin muchas diferencias.

Alba Luz Pinilla Representante del Polo Democrático, recordó los dogmas que han existido alrededor del matrimonio trayendo a colación la apertura de la discusión sobre la posibilidad de legitimación de los herederos de los bienes y de las élites, en concordancia con eso se empezó a dialogar en Colombia sobre el matrimonio civil aprobado por la Ley 853, ley que duró poco por los argumentos en contra que todavía suenan en la nación, ya que afirman que los partidarios del matrimonio civil en Colombia son y han sido de la escuela anticatólica y disociadora. (Sesión del Congreso 23 de Abril de 2013).

Los argumentos dados hoy por quienes se oponen a la iniciativa de matrimonio entre personas del mismo sexo, no son tan diferentes a los que en el pasado argumentaban que aceptar el matrimonio civil era corrompido e inmoral además de destruir la divina autoridad y destruir el dogma. Se decía que en sociedades civilizadas no se podía aprobar el matrimonio civil.Comunidad Gay IV

La Constitución Política de 1858 que da origen a la Federación Granadina acoge el Código Civil de la República de Chile ideado de Francia, país que aprobó el matrimonio igualitario que hoy se rechaza en Colombia.

Según la Legisladora Alba Luz Pinilla, el Congreso rechazó la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo con argumentos mentirosos como el que se dijo que el matrimonio entre el hombre y una mujer tiene amparo de los derechos humanos, calificándolo como una amañada interpretación del artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Derechos Humanos.net)

El artículo 16 de la supradicha declaración, se da en el marco de los derechos humanos y no en el de los derechos de parejas en consideración que muchas niñas eran obligadas a casarse desde edades menores y algunas veces vendidas. En ese artículo tampoco es leíble que en él se diga quiénes conformaban una familia. Recomendamos su lectura y libre interpretación.

Otro de los argumentos entregados en el Congreso para bloquear un avance de las comunidades LGBTI, es que de aprobarse el matrimonio igualitario se acabaría la familia. Ante esta argumentación es importante conceptuar sobre el informe forense entregado por Medicina Legal en 2011 en el cual se afirma que unas 52 mil mujeres fueron víctimas violentadas por sus parejas, que promediado fácilmente se puede decir, que unos 140 casos de violencia contra la mujer llegan diariamente al Instituto Forense. Y a eso tenemos que sumarle el caso de las 125 mujeres asesinadas por sus compañeros en ese mismo año. Esas cifras invitan a buscar causas por las que realmente se podrían estar acabando las familias, antes de prejuiciosamente, culpar de ello a la intención de las comunidades LGBTI por contraer matrimonio.

Vale la pena echar un vistazo a la Encuesta Nacional de Demografía y Salud de 2010 en la que indica que solamente el 32% de las familias colombianas están constituidas por un hombre y una mujer con sus hijos. Eso quiere decir que hay otros tipos de familias existentes como la abuela y sus nietos, hermanos viviendo huérfanos, parejas del mismo sexo lo cual evidencia que la gran mayoría de la familia colombiana no está regida bajo el dogma doctrinario de la iglesia.

La Corte Constitucional en su Sentencia 577 de 2011 en interpretación del artículo 42 de la Constitución Nacional pide ampliar el concepto de familia incluyendo la protección de libertades y derechos inalienables y prevalente en toda persona en la perspectiva de la diversidad cultural.

Durante el debate sobre matrimonio igualitario, también se argumentó que el proyecto ley legalizaba la adopción, que es uno de los temores que ha dividido la opinión nacional, aunque hay personas que están de acuerdo en que se casen, temen que matrimonios LGBT adopten niños. Es un claro temor a modificar la Ley de Adopción en Colombia (Ley 1098 de 2006) los defensores del proyecto afirmaron que para nada se modifica esa ley, tampoco se le está entregando niños en adopción a parejas homosexuales ni se les está quitando a las parejas heterosexuales un derecho que tampoco tienen ya que la adopción no es un derecho de las parejas, sino más bien un derecho que tienen los niños de tener una familia y ser adoptados como bien dice el Legislador.

El Senador por el Partido Liberal Luis Fernando Velasco, pidió en el debate que el Congreso en vez de convencer entienda, cuál es el papel del Estado y si Colombia es un país laico, con el fin de que ese estado respete lo que cada uno de los congresistas crea, pero que también respete a los otros que piensan diferentes, sean mayorías o minorías.

Finalmente con opiniones encontradas, llevar la iniciativa por segunda vez al seno del Congreso de la república de Colombia, ya es un gran avance obtenido de las constantes luchas adelantadas por las comunidades LGBTI, aunque esta vez, el matrimonio entre personas del mismo sexo, no tuvo acogida en la Legislación Colombiana, tendrán que pasar dos años para poder presentarlo nuevamente y tal vez, para entonces el resultado sea distinto.

ASI SE EXPRESARON LOS CONGRESISTAS EN EL VOTO.

17 congresistas le dijeron SI al matrimonio igualitario. Estos son:

Luis Carlos Avellaneda, Armando Benedetti, Arleth Casado, Juan Fernando Cristo, Parmenio Cuéllar, Jaime Durán, Juan Manuel Galán, Guillermo García Realpe, Hemel Hurtado, Jorge E. Londoño, Eugenio Prieto Soto, Gloria Inés Ramírez, Jorge Enrique Robledo, Camilo Romero, Camilo Sánchez, John Sudarsky y Luis Fernando Velasco. No pudieron votar Álvaro Ashton, Juan C. Restrepo, Jorge Hernando Pedraza, Rodrigo Villalba y Antonio Guerra.

51 congresistas le dijeron NO al matrimonio igualitario. Estos son:

Héctor Julio Alfonso, Hernán Andrade, Samuel Arrieta, Marco Avirama, Carlos Baena, Jorge Eliécer Ballesteros, Roy Barreras, Carlos Barriga, Musa Besaile Fayad, Germán Carlosama, Bernabé Celis, Efraín Cepeda, José Iván Clavijo, Antonio Correa, Juan Manuel Corzo, César Tulio Delgado, Édinson Delgado, Bernardo Elías Vidal, Eduardo Enríquez, Manuel Enríquez, Édgar Espíndola, Nora María García, Jorge E. Gechem, Roberto Gerlein, Édgar Gómez, Aurelio Iragorri, Gilma Jiménez, Óscar Lizcano, Juan Lozano, Manuel G. Mora, Martín Morales, Alexandra Moreno,
Carlos F. Motoa, Iván Name, Myriam Paredes, Carlos Quintero, Liliana Rendón, Milton Rodríguez, José Darío Salazar, Astrid Sánchez, Luis Emilio Sierra, Carlos Soto, Fernando Tamayo, Efraín Torrado, Félix Valera, Juan Carlos Vélez, Germán Villegas, Manuel Virgüez, Claudia Wilches, Gabriel Zapata y Jaime Zuluaga.

Estos fueron los congresistas ausentes y que no votaron

Mauricio Aguilar, Manuel Mazenet, Fuad Char, Carlos Ferro, Daira Galvis, Jesús Ignacio García, Jorge Eliécer Guevara, Alexander López, José David Name, Plinio Olano, Germán Darío Hoyos, Karime Mota, Maritza Martínez, Carlos Ramiro Chavarro, Juan de Jesús Córdoba, Juan Mario Laserna, Samy Merheg, Olga Lucía Suárez Mira, Honorio Galvis, Lidio García, Guillermo Santos, Teresita García Romero, Francisco Herrera y Mauricio Ospina.

No obstante, el actual Gobierno de Bogotá, en uno de sus 3 ejes del Plan de Desarrollo, tiene como apuesta fundamental la no discriminación, y disminución absoluta de la segregación. En ese orden, instituciones como el IDPAC ha venido adelantando políticas de participación ciudadana, y a través del Convenio 838 de 2012 actualmente desarrollándose por NEXOS Municipales, se han venido creando redes de comunicación comunitarias, buscando indexar a las comunidades en procesos sociales, asimismo se viene trabajando la Red Inter – Étnica, con la cual se busca integrar a las poblaciones étnicas de la misma forma que a las poblaciones LGBTI, usando como herramienta principal, las redes locales de comunicaciones y la Red Social Pública a través de Redes Bogotá la cual es una tribuna abierta para todas las expresiones sociales.

Esta secuencia investigativa no termina aquí, pues es evidente que este tema por la reivindicación de los derechos de las personas LGBTI, es bastante trascendental y se encuentra en una etapa que marcaría un impacto importante en la política nacional.

Por: Nelson Armesto Echavez

Reportero Promotor Convenio 838 de 2012

NEXOS Municipales

Anuncios

Un comentario el “COMUNIDAD GAY – Historia y Avances en Colombia (II)

Tu opinión es la huella de tu visita. Déjala AQUÍ

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s